Llevo un tiempo sin escribirte a ti directamente y creo que necesito hacerlo porque realmente eres tú quien inspira todos mis poemas de amor. Hágase la justicia.
Quiero ser la ciencia que te estudie,
ese chiste malo que te consuele.
Quiero ser tu bolardo reservado
en el puerto incierto de los vaivenes.
Quiero ser los brazos que te abracen
y quiero ser los labios que te besen.
Quiero ser el lino que cubre tu cama.
Quiero ser tu inquietud más rebelde.
Quisiera ser el colaborador
de todas tus decisiones prudentes.
Quiero ser quien imponga una condena
a tus pícaros ojos delincuentes.
Quiero ser el ermitaño habitante
de los pelos que caen por tus sienes.
Quiero un tú y un yo, un ayer y un hoy,
amor, contigo quiero un para siempre.




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