Pequeño amor

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El amor corre ligero
y se escapa en cuanto puede
a lomos de un suspiro
o tras la espalda de un silencio.
Y se escurre entre la rutina,
así como una lágrima
que escala las curvas de un rostro,
o como el agua se escurre
entre las manos del sediento.

Y es que el amor
tiene que ser cuidado,
Hay que regarlo para que crezca,
hay que acunarlo y callar su llanto,
porque el amor es un niño
que sólo busca ser amado.

Es inoportuno y es caprichoso.
Es, en definitiva, insoportable
pero es nuestro poder.
Es como ese traje incómodo
que siempre te queda bien.

Entonces creo que el amor
no es voluntario ni es medicina
creo que el amor es la única droga
que por el alma se esnifa.

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