Te fuiste por darte migajas de amor
y no el amor completo en su plenitud
y perdí la senda de mi vida porque
a caminar me ibas enseñando tú.
Hoy sé que mi sombra siempre me querrá
aunque acaricie peor que tu presencia.
Mejor poco que nada, pero prefiero la nada
si en el poco tengo tu delirio como herencia.
Mi lagrimal ya no tiene combustible
porque la luna me lo roba por las noches
mientras me asincero tontamente con ella
para enterrar cada uno de tus besos y roces.
Tengo el corazón herido por las balas
que fallamos en esta historia de amor
y mis labios tienen insomnio sino estás
porque son tus ambas mejillas su colchón.
Soy un pirata inútil que tiene que asumir
que no encontrará el tesoro de tu perfume
y mira al mar buscando la ola que le permita
a sus penas ser tragadas por el agua que ruge.



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