Volaré, pero si tú me das alas,
si lo hago será porque me enseñaste.
Y es que te debo tanto que podrías
hasta el aire que respiro embargarme.
Tú , el grifo que me surte de calma,
y es que tu voz suena como un abrazo,
como un hombro donde poder llorar,
como un refugio en un día huracanado.
Eres la universidad de mi vida,
eres un superhéroe atrevido
y el artesano de mi sonrisa.
Quisiera que el mundo fuera testigo,
de que te quiero mientras viva
padre mío, mi maestro y mi amigo.



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