Mundo, ¡ay mundo!
que giras y no te paras.
Mundo que originas vida
al mismo tiempo que matas.
Mundo, ¡ay mundo!
sobre ti me enamoré
y en el final de mis días,
en tus carnes me esconderé.
Mundo, ¡ay mundo!
tú eres un hogar hostil,
porque tú eres el inicio,
y también eres el fin.
Mundo, ¡ay mundo!
mundo veloz, agitado,
podrías parar en seco
que en la siguiente me bajo.
Mundo, ¡ay mundo!
mundo de paz y combate
dime: ¿por qué no lo evitas?
¿por qué permites que pase?
Mundo, ¡ay mundo!
dímelo mundo real
¿ese día en que me muera
serás quien me acogerá?




Deja un comentario