Te quiero,
pero no un poco, te quiero mucho.
Te quiero tanto
que soy capaz de sentir el dolor de tus heridas
de llorar por tus fracasos
de bailar por tus alegrías.
Te quiero tanto que a veces
no me cabe en el pecho
de tanto que te quiero
y entonces te beso.
De verdad, te quiero tanto
que, ¡joder! no sé cómo explicarlo.
Te quiero tanto
que los domingos le rezo a tus ojos, lo confieso, pido autógrafos a tu manera de ser
y me acuesto con tu sonrisa en secreto.
Te quiero en presente
y te quiero también en futuro.
Te quiero en los días felices
y te quiero en los dias oscuros.
Te quiero dormida y despierta.
Te quiero en moño y bata.
Te quiero en «hoy no es mi día».
Te quiero cuando el mundo te da la espalda.
Te quiero sin condiciones.
Te quiero sin letra pequeña.
Te quiero, y deja que insisto
te voy a querer siempre
y no puedes impedirlo.




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