Quiero que seas la sábana de mi cama
y arropes mi cuerpo en las noches gélidas
y me gustaría también tu sonrisa enmarcar
para mostrarla en el museo de mi retina.
Quiero que seas la definición de «para siempre»
y me gustaría ser tu diccionario de cumplidos.
Quisiera poder reproducir en mi loca cabeza
la melodía de tu risa cuando es que la consigo.
Quiero que seas ese precoz rayo de Sol
que pinta de luz mi rostro cada nuevo día.
Y yo quiero ser esa estrella que brilla más
cuando te pierdes, ¡quiero ser tu guía!
Quiero que seas mi montaña y mi valle,
mi ansia y mi calma, mi tormenta y mi paz,
mi fiesta y mi pena, mi lágrima y mi risa,
mi sí y mi no, mi locura y mi sobriedad.



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